miércoles 2 de diciembre de 2009

El chico de la paleta azul


Tenia ganas de escribir, pero no habia ninguna historia hilándose en mi mente, pensé en lo que hice hoy y de pronto recordé la llamada que recibi mientras estaba en la oficina. Eran como las 11.00 andaba sin auto y habia luchado como 1 hora para conectarme a mi correo en el computador de la Xime, al final terminé vencida arrástrando mi humillada humanidad al computador de la Vale. Justo cuando mis dedos comenzaban a borrar las letras del teclado, me llama miss Ivone desde el colegio de Sebastián... ¿la mamá de Sebastián? Sí, con ella. Buen día, mire Sebastián se queja de dolor de estómago y miss Paulina piensa que es mejor que lo venga a buscar....Uuuuuuh! mi pobre bebé, me deshice en explicaciones de que llegaria tarde, pues tenia que ir a casa por el auto y de ahi al colegio y andab a en bus...en resumen la idea era: ESPERENME, NO SE MUEVA NADIE, CUIDEN A MI NIÑO..QUE SALGO VOLANDO. Ximena MI ESCOBA. UPS! se me salió.

Corri, corri, corri, pobre mi hijo, solo, triste y adolorido. Habia hecho mi itinerario mental: del colegio a la clinica, de la clinica a la farmacia y de ahi a la casa a puro regalonear a mi enfermito, me faltaba la pura bata de enfermera, todo bajo control.

Llegué al fin ¿dónde esta mi pobre paciente? ....Y ahi es que lo veo...sentado y con una tremenda SONRISA, mostrando su solitaria paleta (entiéndase diente) superior, la otra parece que viene de Paris, pero haciendo escala, pues sólo se ve un grannnn agujero negro. Miré con cara ¿y dónde esta el enfermo? pero guardé silencio y sólo atiné a firmar "retiré conforme" mientras el Sebas saltaba y saltaba a mi lado. Eso sí, cada vez que yo preguntaba si realmente estaba enfermo, ponia cara de mártir, se sobaba la guatita y tosia con una tos digna de un Oscar al mejor actor.

Al final no pasé a la clinica, me remiti a la farmacia a comprarle un protector solar y un enjuague bucal, de esos que tiñen los dientes de azul. Pero pensé en positivo, igual a la hora normal de salida del Sebas hay un taco de padre y señor mio, y en la oficina no estaba haciendo nada tan productivo martirizando al computador de la Valita....Siiiiiiiii a ésta hora es mucho mejor poh, por fin voy a poder almorzar acompañada...sí, con mi chico de la paleta azul.

martes 24 de noviembre de 2009

Mi ventanita al mundo


Con el paso de los años la gente cambia, que pena no poder evaluarme objetivamente pero es que he luchado tanto por volver a quererme, por tener la autoestima arriba que a veces se me pasa la mano y olvido esos pequeños grandes detalles que otros ven y tienen que soportar, aunque aún no me han llegado quejas yo no soy na' tonta y sospecho que a veces se me pasa la mano y abuso.

Por lo mismo, aprovecho ésta vitrina por donde a veces pasean los que yo quiero y aprovecho para disculparme por cualquier mal cometido. No me excusaré diciendo que es por causa del dolor, la mayoria de las penas que he causado son producto de mi falta de empatia, de control, de profundo amor, de consideración, en fin de muchas cualidades que nos hacen seres humanos valiosos, llenos de belleza interna que termina siempre por salirse por los poros haciéndonos ver a los ojos de los demás como un ser hermoso y especial, si de verdad permitieramos que ese cambio se efectuara en nosotros de seguro no tendriamos que andar disculpándonos en silencio, o como yo, en ésta mi ventanita al mundo.

domingo 8 de noviembre de 2009

La Pelusa


Escribir, ¡Y qué importa si no escribes! me dijo alguien por ahí, si tus historias están en el corazón. ¡Y que importa!, pero a mi sí me importa..desde niña escribir era un juego, una distracción, antes de que muriera mi padre, mis historias las tejia en las trenzas de mi muñeca, sí esa de piernas flacas y pelo color mostaza, esa que me hizo mi hermana, una de trapo que al principio era blanca, bien blanca. Ella misma se encargó de tejer sus vestidos y ponerla bien bonita para mi, pero al paso del tiempo, mi Pelusa se transformó en un trapo viejo y sucio al que tuvieron que surcirle la cara varias veces, hasta que al final tuvieron que transplantarle el rostro de raíz. EL PRIMER TRANSPLANTE DE CARA DEL PLANETA Y CASI NADIE SE ENTERO.

Amé a mi Pelusa con locura, la llevé de contrabando a cuanto paseo dominguero se hizo en casa, envuelta en un ABRIGO en pleno verano y yo creía que mis padres no se daban ni cuenta...(jajajaja) , que decir de nuestros viajes a Quilacoya. Mientras mi papá desesperado me compraba y compraba de las otras muñecas, una se hacia pipi, otra tomaba mamadera, otra caminaba, pero nada la Pelusa era mi mimada, yo amaba peinar esos largos cabellos de color mostaza...fué y será mi mejor y más fabulosa muñeca.....no recuerdo como desapareció o tal vez lo recuerde, pero no quiero recordar porque de todas maneras el hombre que más amé en mi vida, estuvo involucrado en la desaparición. Pero ya fué y lo superé.

Al poco tiempo de morir mi padre comenzé a escribir en un cuaderno eternos poemas que hablaban de la muerte, de la pena, del dolor y al escribir éstos se diluían, se fusionaban con mis lágrimas y a ratos dejaban de existir, como si las letras los espantaran y me pusieran a salvo, Sí las letras...mis compañeras aventureras que nunca cuestionaron estamparse en mis cuadernos obligadas a no volver a salir a menos que fueran acompañadas por el sonido de mi voz ¿cómo no amarlas?

Por eso, SI importa si NO escribo..me acostumbré a purgar la pena escribiendo, pero ahora también sé expresar un montón de sentimientos haciéndolo, Sí, ESCRIBIENDO éstas mis historias que no tienen por qué tener fin.

sábado 31 de octubre de 2009

Enseñanzas

Aún recuerdo lo que mi mamá batalló para enseñarme a decir Deutoronomio, cuando yo apenas pronunciaba mi nombre y cómo me enseñó que Jehová no tenia principo ni fin, finalmente me dijo que si pensaba mucho en ello me podia volver loca y ante esa posibilidad terminó cualquier duda que pudiera alguna vez haber albergado. ELLA ME ENSEÑO QUE EL AMOR TODO LO SOPORTA.

Luego recuerdo a mi padre que me enseñó que el amor se dá con caricias, no con gritos, no con retos. Me enseñó cosas que nunca aprendí porque nos faltaron años para conocernos y seguir amándonos de la manera desmedida en que lo hicimos, pero que deben estar por ahí guardados en un trocito de mi corazón. ME ENSEÑO QUE EL AMOR NUNCA FALLA.

Cuando leo, recuerdo mis primeras letras, las vocales, que según yo tanto me costó aprenderlas y que pacientemente mi hermana dibujo en mis trenzas, trenzas que tantos problemas le daban a la hora de peinarlas. DE ELLA APRENDI QUE EL AMOR TODO LO AGUANTA.

De mi hermano Arturo aprendí que el dinero se gana con esfuerzo, aunque más le costaba a él pagarme los sietes que a mi sacarmelos, APRENDI QUE EL AMOR CUBRE UNA MULTITUD DE PECADOS.

Luego una laguna de empujones y rebietas y emergen de mi memoria un par de ojos verdes con los que vivía peleando, después de todo mi llegada le quitaba el privilegio de ser el hijo menor...pero finalmente mi brusco hermano se ha transformado a mis ojos en un montón de caricias..es un bombón con el corazón dulce cubierto de chocolate amargo. EL ME ENSEÑO QUE EL AMOR NO LLEVA CUENTA DEL DAÑO.

JUNTOS ME ENSEÑARON QUE LA BASE DEL AMOR ES EL AMOR.